Hace mucho, mucho tiempo, en cierto lugar, vivían un anciano y una anciana. Un día, cuando la anciana fue al río a lavar ropa, vio un enorme melocotón que venía con la corriente, meciéndose suavemente sobre el agua hasta acercarse a la orilla.
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La anciana llevó el melocotón a casa e intentó abrirlo. Entonces, de su interior nació un niño fuerte y lleno de vida. El anciano y la anciana se alegraron muchísimo. "Como nació de un melocotón, lo llamaremos Momotaro." Y así criaron a Momotaro con mucho cariño.
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