El buen anciano y el mal anciano

pág. 10 de 11
El buen anciano y el mal anciano — página 10
Tiempo después, el buen anciano subió a lo alto de un cerezo y, esparciendo las cenizas del usu, exclamó: "¡Que florezcan los árboles muertos! ¡Que florezcan los árboles muertos!" Como por encanto, todos los árboles secos florecieron a la vez. Un hombre rico que pasaba por allí quedó maravillado y ofreció muchas riquezas al buen anciano.
escuchar historia
pág. 10 de 11
preparando voz...
10
11